Este tipo de
redes tradicionalmente no ha sido objetivo de atacantes casuales debido a su
dificultad (muchas diferencias con la tecnología TCP/IP habitual) y a su
localización (normalmente segmentos internos de grandes empresas).
Esto ha
hecho que el riesgo percibido y por lo tanto el esfuerzo dedicado por las
compañías a securizar este tipo de redes normalmente no haya sido muy alto.
Sin embargo con la tendencia actual, de atacantes cada vez más profesionales, este tipo de actividades maliciosas se ha vuelto más común.
Y es que las
redes Fibre Channel son un objetivo muy jugoso para este tipo de ataques ya que
es en ellas donde reside la mayor parte de la información de una compañía.
Los ataques
más habituales en redes SAN son:
- Compromiso
de las contraseñas de administración (a nivel de interfaz IP).- Suplantación de WWN o WWN-spoofing (a nivel Fibre Channel).
Aunque por
supuesto existen muchos otros.
NOTA: WWN o
World Wide Name es el identificador de nodo en una red Fibre Channel.
Compromiso de la administración
La forma de ataque
más habitual contra redes SAN consiste en el compromiso de las credenciales de administración
utilizadas para configurar los dispositivos, normalmente desde un interfaz Web
accesible desde la red IP.
Esto puede
producirse por distintas vías, por ejemplo:
- PCs de
administradores infectados.- Uso de protocolos de administración inseguros (HTTP, Telnet).
- Conservar las credenciales por defecto.
- Uso de contraseñas débiles.
Una vez el
atacante ha obtenido acceso al panel de control de algún componente de la red
SAN, puede obtener información valiosa sobre la configuración de la misma para
intentar conseguir acceso a los discos virtuales que le interesen desde otro
equipo conectado a la red Fibre Channel.
Suplantación de WWN
Este ataque se puede producir cuando no existe un mecanismo efectivo de control de acceso a los recursos de la red SAN.
En redes Fibre
Channel no es habitual el uso de protocolos de autenticación que permitan
comprobar que el nodo que solicita acceso a un disco virtual es quien dice ser,
de forma que muchas veces el control de acceso a un recurso se realiza
solamente en base al WWN del nodo.
El uso de
los WWN para segmentar una red SAN se considera adecuado, pero de cara a la
seguridad no es la mejor opción ya que los WWN se pueden cambiar de forma
similar a como se cambian las direcciones MAC en las tarjetas de red Ethernet.
Para
realizar un ataque de este tipo el atacante necesita:
- Tomar
control de un equipo conectado a la red Fibre Channel.- Averiguar el WWN de un nodo que tenga acceso a la información que busca.
Tomar
control de un equipo conectado a la red Fibre Channel no suele ser una tarea
compleja ya que el atacante ya está dentro de nuestra red y probablemente ya
tenga acceso a varios sistemas. Solo necesita que uno de ellos esté conectado a
la SAN.
Para
averiguar un WWN interesante puede, por ejemplo:
-
Comprometer la administración de algún dispositivo de la red SAN, como ya se ha
visto.- Enumerar los HBAs conectados a la red (si el controlador lo permite).
- Realizar un barrido de los WWNs validos. Los WWNs se componen de 8 bytes, pero la mayoría de ellos son fijos para un mismo fabricante y modelo de HBA; de forma que normalmente solo es necesario realizar un barrido de los 2 o 3 últimos bytes.
Conclusiones
Las redes SAN son un elemento más a la hora de securizar una organización y no
deben ser pasadas nunca por alto en un proceso de este tipo ya que son, cada vez más, objetivo de ataques profesionales.
Ramón
Pinuaga
Dept. ACSS S21SEC






















