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Prensa amarilla

Como algunos sabréis, este fin de semana se ha disputado en Valencia el Gran Premio de Europa de Fórmula 1. De viernes a domingo he podido disfrutar del sol de Valencia, del ruido de los coches y de los rumores que, como cualquier aficionado a este deporte conocerá, inundan la prensa de noticias, en muchos casos infundadas.

Me hago eco de un rumor que se ha ido convirtiendo en una bola gigante a medida que la temporada ha ido avanzando, y que tiene que ver con un fallo de software, o quizás no sea un fallo, ya me entendéis.

La cuestión es que a partir de este año existe un dispositivo estándar para todos los equipos, la unidad de control de motor (ECU), que se encarga de vigilar que las escuderías no hagan trampas, controlando el motor, la caja de cambios, el embrague, el sistema hidráulico, etc., y evitando entre otras cosas telemetría bidireccional que permita a los ingenieros controlar el coche desde los boxes. La FIA encargó en 2006 a Microsoft y McLaren Electronic Systems la creación de esta centralita. Llama la atención este encargo, a pesar de que McLaren Electronic Systems se declara independiente del grupo McLaren.

Este dispositivo recoge información de varias decenas de sensores de todas las partes del coche y lo envía, a razón de unos 300KB por segundo, a la ECU, y ésta transmite en tiempo real, de forma segura y cifrada, esta información a los ingenieros, evitando posibles robos de información por parte de otros equipos. Decir que se usan Windows Vista y SQL Server para parte de estos menesteres de la ECU.

A principios de año los ingenieros de los equipos se quejaban de no poder controlar ciertos parámetros del coche ni conseguir la información necesaria, y de este modo no podían saber bien por qué su motor se rompía o por qué tenía diferentes comportamientos, por culpa de la nueva ECU, e incluso algún equipo dijo haber encontrado un bug que permitía, pulsando varios botones secuencialmente, modificar la ECU de tal forma que se pudiese gestionar, entre otras cosas, el control de tracción, algo totalmente prohibido. Todos miraron a McLaren.

La cosa ha estado calmada durante cierto tiempo, ya que el campeonato estaba igualado, y casi nadie se fijaba ya en la nueva ECU. Pero en los últimos tiempos, el claro dominio de McLaren ha avivado la polémica. McLaren está usando 4 levas en su volante, dos para el cambio y dos para la tracción. Al parecer consiguen gestionar el control de tracción de una forma mecánica, algo que no queda muy claro si es lícito. De hecho la propia FIA decidió revisar el coche de Hamilton de manera sospechosa hace varias semanas, sin dar explicaciones al respecto, creando dudas al respecto sobre la posible relación de la ECU con las levas.

Otro tema espinoso es la posibilidad de que se esté realizando spoofing con este sistema. Dado que la ECU debe mandar unos datos concretos, una posibilidad barajada es que el coche esté funcionando de una manera y que los datos que lleguen a la ECU no sean los mismos que los que salen de los sensores. Así se consigue burlar la normativa de la FIA y disponer de un coche con mayores posibilidades que el resto. ¿Es esto posible? Posible es, aunque parece difícil colocar un sistema de spoofing entre los sensores y la ECU sin que nadie de la FIA se dé cuenta al revisarlo.

Ya sabemos que la Fórmula 1, llena de tecnología, tiene su cara oculta, y muchas veces se aprovecha esto para exagerar en los rumores. Aunque... vete a saber, el mundo de la Fórmula 1 también tiene rumores que luego resulta que son ciertos.


Miguel López-Negrete
S21sec labs

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